EL ANIVERSARIO

                                                   

 

EL ANIVERSARIO 

 

Una fresca tarde de verano, Isis estaba un tanto estresada por la carga de trabajo en su oficina, se dirigía a una importante reunión cuando recibió un mensaje de texto de Niko, su esposo, creyendo que podría ser alguna emergencia, lee que está citándola en la Alameda, parque cercano de su trabajo para comer juntos y platicar sobre algo importante; ella aceptó intrigada y preocupada porque últimamente lo había notado algo ausente; acercándose la hora de salir de la oficina, se apresuró a recoger sus cosas personales y salió. Mientras ella se arreglaba el pelo y retocaba su maquillaje, pensaba que algo no andaba bien y sufría al pensar que su matrimonio estaba en riesgo. Antes de salir, alcanzó a hablar por teléfono con su mamá para contarle que estaba muy nerviosa por la cita inesperada. Ella la calmó y le dijo que confiara en el amor de Niko y, que unos días con actitud ausente de su parte, seguramente no eran nada de qué preocuparse; que fuera y disfrutara la cita con su esposo y que por los niños no había problema, ella les daría de comer y los cuidaría el tiempo necesario.  

Cuando Isis llegaba al parque, miró a Niko recargado en el Álamo, un gran árbol en donde bajo su sombra, cinco años atrás, le pidió ser su esposa; su corazón se acelera mientras busca lugar para estacionar su coche. Por fin están juntos, él la abraza y cubre sus ojos, la ayuda a caminar detrás del frondoso álamo y delicadamente la lleva a sentarse sobre un mantel a cuadros tendido sobre el espeso pasto. Cuando él descubre sus ojos, le entrega una hermosa rosa roja como la que le dio aquel día que le pidió ser su compañera de vida. Ella Se siente tranquila porque sus temores fueron mal fundados. Él descorcha una botella de buen vino y sirve dos copas, ella pregunta... ¿por qué brindamos? A lo que Niko responde, amor, en este lugar donde inició nuestra aventura, quiero decirte “gracias por hacerme feliz desde hace cinco años y deseo sigamos amándonos por siempre.” ¡Feliz aniversario!  La besó y le dijo, los niños estarán bien con tu mamá, ya hablé con ella, hoy nos vamos a bailar y al volver tendremos la casa sola para nosotros. Isis revivió la emoción de años pasados al sentirse emocionada. Pero no evitó sentirse un tanto apenada, pues por tanto trabajo, los niños y la casa, había olvidado que ese 7 de septiembre era su aniversario de bodas.


                                           

Comentarios